martes, 25 de agosto de 2009

Rational Summary

Pensé adiós, dije chao. Lloré con ansiedad. Respiré humedad. Vi la ciudad como un juego de tetris. Tuve sexo. Hablé. Caminé hasta sacarme ampollas. Comí asado. Me embriagué. Soñé despierta. Hice mi primer mercado. Dispuse las objetos como a mi me gustaría verlos. Cada semana probaba diferentes sabores de helado. Conocí gente nueva, quise tener amigos, no se pudo. Viví una diversión sencilla y plena, casi inconsciente.

Me sentí una inmigrante ignorante. Dibujé. Mi ojos se forzaron a ver más allá del último edificio en el horizonte de mi ventana. Escribí. Hice el amor. Volé. Conocí la ciudad siendo guía no oficial de la misma. Llegué a sentir culpa de tener tanto tiempo libre. Recobré un amigo. Hice mucho oficio. Estuve muy sola. Lloré con pánico. Caminé sola. Participé en un seminario de la Feria del Libro. Me aferré a ilusiones volátiles. Tuve que tomar un rumbo.

Oh! El dinero se agotó. No estuve sola, pero si nostálgica. El edificio en construcción ya había avanzado 5 pisos. Me liberé de algunos prejuicios. Me recordé un año atrás. Pasé días enteros en vano. Tuve instintos sexuales reprimidos. Hice un blog para mi curso. El curso trajo a una javeriana. Dejé de recordar lo que soñaba. Extrañé a los míos con impotencia.

Fui snacker o esclava, es lo mismo. Mi dignidad lloró cuando me echaron. Entendí el valor del agradecimiento verdadero. Experimenté el invierno: frío, seco, implacable. No tuve gripe A, pero tuve miedo por una hemorragia nasal que duró bastante. El blog me consiguió un trabajo como freelance o explotada, es lo mismo. Me leí un libro de Faciolince. Aprendí a hacer buenos almuerzos. Creí en Dios.

Fui a tearto gratis. La complicidad de la intimidad resurgió de sus cenizas. Inicié Cien Años de Soledad. Me regalaron flores. Me dijeron "qué linda que sós". Tuve pesadillas. Me perdí estupidamente. Añoré Villa Pecas. Estuve muy consentida. Estuve muy preocupada. Me rutinicé no!. El sudoku se convirtió en mi patología. Me di cuenta de todo lo que dicen y ocultan estas entrelineas. Mi mente quedo inmersa en blanco.

viernes, 14 de agosto de 2009

Primer día en el hogar de ancianos

Siento que mi vida es un sueño del que trato de acordarme cada vez que me despierto.
Entre más intento acordarme de mi, de todo, más se me escapa, se me vuela, se evapora ...
por eso,

(los ancianos me recordaron que no tengo idea de quien soy, no como ellos)

por eso, busco disfrutar pero, reconozco... no se cómo.
La racionalidad a la que me aferro, siempre ha hecho confusa mi visión de mi, por eso
tengo afán de hallar motivaciones claras. Necesito filtrar este caótico flujo de información.
Necesito reconocer la tonada del instinto guía.

Y... escucho su canto, se que está aquí y siempre lo estará pero, ni su forma ni su nombre me son revelados,
como el ave que no encuentro.

nota: llevo 5 meses (lo que llevo en Buenos Aires) buscando un ave matutina que me suena igual a las aves tropicales del eterno paraíso de intimidad en Villa Pecas, Carmen de Apicalá, Tolima, Colombia.