Me sentí una inmigrante ignorante. Dibujé. Mi ojos se forzaron a ver más allá del último edificio en el horizonte de mi ventana. Escribí. Hice el amor. Volé. Conocí la ciudad siendo guía no oficial de la misma. Llegué a sentir culpa de tener tanto tiempo libre. Recobré un amigo. Hice mucho oficio. Estuve muy sola. Lloré con pánico. Caminé sola. Participé en un seminario de la Feria del Libro. Me aferré a ilusiones volátiles. Tuve que tomar un rumbo.
Oh! El dinero se agotó. No estuve sola, pero si nostálgica. El edificio en construcción ya había avanzado 5 pisos. Me liberé de algunos prejuicios. Me recordé un año atrás. Pasé días enteros en vano. Tuve instintos sexuales reprimidos. Hice un blog para mi curso. El curso trajo a una javeriana. Dejé de recordar lo que soñaba. Extrañé a los míos con impotencia.
Fui snacker o esclava, es lo mismo. Mi dignidad lloró cuando me echaron. Entendí el valor del agradecimiento verdadero. Experimenté el invierno: frío, seco, implacable. No tuve gripe A, pero tuve miedo por una hemorragia nasal que duró bastante. El blog me consiguió un trabajo como freelance o explotada, es lo mismo. Me leí un libro de Faciolince. Aprendí a hacer buenos almuerzos. Creí en Dios.
Fui a tearto gratis. La complicidad de la intimidad resurgió de sus cenizas. Inicié Cien Años de Soledad. Me regalaron flores. Me dijeron "qué linda que sós". Tuve pesadillas. Me perdí estupidamente. Añoré Villa Pecas. Estuve muy consentida. Estuve muy preocupada. Me rutinicé no!. El sudoku se convirtió en mi patología. Me di cuenta de todo lo que dicen y ocultan estas entrelineas. Mi mente quedo inmersa en blanco.
cada que avanzo por estas líneas es como caminar de para atrás, como deshacer miles de pasos........
ResponderEliminar